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La Danza del Universo, La Voz del Alma.Dale a tu alma una voz: tu propia voz! Siente el palpitar de la vida en cada uno de tus movimientos! 

Libera de sus antiguas cadenas y bloqueos a ese ser maravilloso que eres y deja que se exprese en cada uno de tus gestos, en cada una de los sonidos que tu voz emite.Los cursos y talleres proponen un viaje a través de los centros energéticos de tu cuerpo para descubrir sus potencialidades y realizarlas.

Utilizaremos técnicas de respiración, de movimiento y bailaremos, de editación y escucharemos…., para ayudarte a que descubras en tu equipaje energético (tus chakras y sus canales de luz), esos recursos que tienes, para llevar una vida más plena y feliz.  Más sana.

La Bailarina

 

Cierta vez una bailarina con sus músicos había arribado a la corte del Príncipe de Birkasha. Y, admitida en la corte,bailó ante el príncipe a son del laúd, de la flauta, de las tablas y tambores, y de la cítara. Bailó la danza de las estrellas y la danza del espacio, y por último la danza de las flores al viento.

Luego se detuvo ante el Príncipe e inclinándose, le hizo una reverencia. El Príncipe emocionado le pidió se acercara y le dijo: ”Bella mujer, hija de la gracia y del encanto, de donde viene tu arte? Como dominas tú la tierra y el aire en tus pasos y el agua y el fuego con tu ritmo y tu cadencia?”

La odalisca se inclinó de nuevo ante el Príncipe y le contestó:

 “Su alteza, no estoy segura como responder su pregunta, pero si sé que

 

 el alma del filósofo vive en su cabeza,

 

el alma del poeta en su corazòn,

 

que el alma del cantor vibra en su garganta.

 

Pero que en cambio, el alma de la bailarina, vive en todo su cuerpo.”

 

 Khalil Gibran

 

Die Tänzerin

  

Eines Tages lud der Hof des Fürsten eine Tänzerin ein, die von ihren Musikern begleitet wurde.

 

Sie wurde vom Hof vorgestellt. Dann tanzte sie vor dem Fürsten beim Klang der Laute, der Flöte und der Zither.

Sie tanzte den Tanz der Flammen und den der Schwerter und der Lanzen; sie tanzte den Tanz der Sterne und den des Universums; dann tanzte sie den Tanz der sich im Winde drehenden Blumen. Und der Fürst war überwältigt.

Er bat sie, näher zu treten. Sie kam also zum Thron und verneigte sich vor ihm. Und der Fürst fragte sie:

„Schöne Frau, Tochter der Anmut und der Freude, woher rührt deine Kunst? Wie kannst du in deinen Schritten die Erde und die Luft beherrschen und in deinem Rhythmus das Wasser und das Feuer?“

Und die Tänzerin verneigte sich aufs Neue vor dem Fürsten und sagte:

„Eure Hoheit, ich kann euch nicht antworten, aber ich weiß, daßdie Seele des Philosophen in seinem Haupt wacht,die Seele des Dichters in seinem Herzen fliegt.die Seele des Sängers in seiner Kehle vibriert,aber die Seele der Tänzerin in ihrem ganzen Körper lebt.“

 Khalil Gibran

¿De donde procedió la danza del vientre o danza oriental?
Danza del vientre como terapia
Los movimientos de la danza del vientre
__1.
El circulo
__2.
Ocho o el infinito
__3,
Shimmy y vibración
La música oriental y los elementos
Formas de danza
Currículum de Sheila Charih

¿De donde procedió la danza del vientre o danza oriental?
La danza oriental o danza del vientre es una de las danzas más antiguas del mundo. La llaman equivocadamente oriental porque los europeos la han descubierto por si mismos a través de sus viajes hacia el oriente hace 200 y 250 años. Además nombraron también danza de vientre porque ellos estaban atraídos principalmente por los extraños movimientos del vientre. En sus fantasías se imaginaban situaciones de danza muy sensuales en los harem cuales fueron desconocidos por su cultura. La palabra harem realmente significa protección ante de los hombres extraños. Así los viajeros crearon el nuevo mito de las danzas sensuales en los harem a través de poesía y de pinturas, aún lo conocían realmente solo por bailarinas profesionales, gitanas y prostitutas.

Verdaderamente la danza del vientre se refiere a tiempos muy remotos y fue aplicado por distintas culturas. Sabemos por investigación que lo cubrió una zona muy amplia desde la India, en los países orientales, por el continente europeo hasta las islas de Hawaii. Siempre existieron diferentes propósitos para expresar una danza, una forma es para divertirse, otra como el apoyo humano y la forma sagrada de rituales y ceremonias. En la Inglaterra de la antigüedad existían danzas de la fertilidad que fueron expresados por las mujeres con su vientre y caderas para concebir. En unos países Africanos aplicaron la danza como forma de apoyo a la mujer en el proceso del parto. Por este tiempo el cuerpo de la mujer fue respetado como templo, fertilidad y sexualidad. Lo adoraban como sagrado y la sensualidad fue la percepción con todos los sentidos, lo corriente y lo cotidiano.

A través de las danzas sagradas traspasaron y conservaron conocimientos y sabiduría en formas de rituales y mitos. Todavía hoy en día conocido es el cuento mítico de “Inana y Ereshkegall” (3 mil a.C. por los sumerios). En este tipo de mitos se trata de soltar las apariencias externas en plan de aspectos materiales y del ego para descender al inframundo. Eso significa entrar a la inconciencia, a la subconciencia y a los niveles más profundos de nuestro ser. Nos bajamos por este tipo de cuentos en siete pasos a nivel más profundo. Estos pasos representan los siete chacras, cuales son los centros energéticos del cuerpo. En lo profundo inicia el proceso de purificación interna, es el encuentro con su propia sombra. En cuanto se ha cumplido este procedimiento de renovación uno empieza a ascender de nuevo por los siete chacras hasta llega de regreso a la superficie. Con eso empieza un nuevo ciclo de un año de duración hasta el próximo descenso. La historia de “Inana y Ereshkegall” es muy compleja, en aquella se describe la bipolaridad entre su propia luz y su propia sombra tanto como entre lo masculino y lo femenino, entre el mundo exterior e interior y de arriba y abajo en lo divino como el ciclo de la vida y la muerte. A la vez nos cuenta la necesidad de la purificación a través de estos ciclos.
 
Lo mismo podemos observar por el mito de  “Ishtar”, una diosa que la adoraron en la temporada mil a.C. en el antiguo Egipto. El cuento se parece a lo de “Inana y Ereshkegall”, en cual Ishtar debe pasar por siete pruebas hasta alcanzar el inframundo y puede volver después de una purificación por el ciclo de un año. El ciclo en los cuentos tiene su principio en el otoño cual significa el descenso, la purificación representada por el invierno, el ascenso indica la primavera y el verano simboliza la plena vida.

Hoy en día la conocida “danza de los siete velos” tiene su origen como danza sagrada expresando estos cuentos míticos tan olvidados.
 
Los ancianos reconocieron la conexión de cuerpo, alma y espíritu y por esta razón brotaba el expresar a través de la danza los rituales y los cuentos míticos.

Unos países podrían conservar los orígenes de esta forma de danza, aun poco transformado por cultura y religión, como Hawaii, los países árabes y africanos, Turquía, Bulgaria,….

En nuestros tiempos modernos existen dos estilos de la danza árabe clásicos, el “beledy” y el “raks sharki”. El beledy fué y es aplicado descalzo en la naturaleza y sus movimientos fueron improvisados, simples y meditativos, por eso en las culturas modernas menos conocidas, mientras las mujeres migraron por las ciudades adaptaron en sus apariencias zapatos, asimilaron en sus vestuarios trajes más llamativos para ganarse dinero dentro los teatros, cual causaba una transmutación de la danza en forma de arte. Aquella forma de danza artística muchas veces es apoyada por el contenido de una coreografía y se llama raks sharki.

El vestuario de la danza del vientre de la modernidad fue inventado por la industria del cine de Hollywood por los años 1920 como una moda y todavía lo usan y reconocen en esta forma hoy en día. Originalmente importante solo fue el pañuelo por las caderas para sentirles durante el movimiento.   

Danza del vientre como terapia

En la terapia de danza bailamos los mitos, trabajamos con la imagen de la triple diosa y con los símbolos de los animales, especialmente de la serpiente, porque la voz de estos arquetipos toca el alma. A través de danza, movimientos y respiración profunda atenuamos los bloqueos. Porque en muchas ocasiones no es suficiente, ni podemos disolver problemas solo por conversaciones y reconocimientos mentales por la limitación de nuestros propios pensamientos y conceptos de la realidad personal. Con tiempo estos asuntos, de bloqueos, de problemas y de mal calificados pensamientos se manifiestan como desequilibrios hasta enfermedades físicos en el cuerpo. Aquí podemos entrar con la terapia de danza romper los esquemas manifestados, que sirven tanto como preparación de una psicoterapia como su propio tratamiento.

Aplicamos en esta terapia también la simbología de los colores porque los colores tienen un efecto al animo y a las emociones del ser humano. Por la parte introspectiva los colores corresponden a los centros energéticos llamados chacras. En el externo se refiere a la sensibilidad y sensualidad que nos afecta por los colores de las telas y del adorno llevado cual forma parte de nuestro vestuario.
 
La danza del vientre es una danza circular que fue aplicado por muchas mujeres. Todavía hoy en día por las fiestas turcas mujeres forman su círculo mientras los hombres se juntan en el suyo. A veces hay dos círculos en otra ocasiones hay uno en cual las mujeres bailan el circulo externo o interno y los hombres viceversa. Eso es un juego de energías. Las mujeres forman una energía muy fuerte femenina y los hombres uniendo la energía masculina.  

Si danzamos en el círculo cada uno tiene su lugar, nadie es mejor o peor. La atención no se va hacia afueras y no se dispersa en la apariencia externa si no se concentra hacia al centro del circulo. Nosotros creamos dentro del círculo de las mujeres una hermandad. No lo formamos en una competencia, estaremos relacionadas en unión aun cada una en su individualidad. También los rituales para sanar se bailan en forma circular.

Muy importante es la postura corporal en la danza. La postura efectúa el psíquico de la persona. Un buena postura de danza es: los pies paralelos al ancho de las caderas en contacto conciente con la tierra, las rodillas suavemente flexionadas, la pelvis orientada suavecito hacia arriba, la espalda bien derecha, omoplatos hacia atrás y pecho bien abierto, brazos y manos relajados, la cabeza bien centrada descansando encima del cuello, la mímica facial relajada y con vista recto hacia el infinito.

¿Porque imponemos tanta importancia a esta postura?

A través de esta postura podemos inhalar y exhalar muy profundo en la zona de bajo vientre. Esta forma de respiración nos relaja y solo es posible con una buena posición física para aspirar el aliento hacia el fondo del organismo y nutrir sus células.

Cada paso con los pies tiene importancia por su conciente contacto con la tierra. Al estar parado,  encaminar y bailar parece como el enraizamiento de las plantas. De allí podemos reflejar sobre nuestra propia fuerza en posición y en movimiento por el mundo. Enraizamiento significa también el contacto hacia nuestra familia de origen y de nuestro país de nacimiento. Si no podemos respetar la familia ni el lugar tendremos dificultades de enraizarnos y ser fuertes en la vida. Si nos faltan este tipo de raíces estaremos delicados y fácilmente nos afectaran desequilibrios físicos y psíquicos. Justo a estas raíces nos dedicamos en la danza terapia para respaldar a la persona a encontrarse a través del movimiento y de los ejercicios. Como es autentico en la danza del vientre bailamos descalzos cual aporta una conexión profunda con la tierra.

Los rodillas se mantienen dobladas para que la energía de los raíces puede fluir hacia arriba y que la zona de la pelvis y del vientre sean relajadas. Gracias a esta postura se puede manejar durante toda la danza esta zona en sus movimientos más suaves. Las rodillas como pareja simbolizan en general las relaciones que tenemos tanto con nosotros mismos como con otras personas. El lado izquierdo representa la parte femenina y el lado derecho el masculino. Con problemas de rodillas siempre tratamos ambos, porque ellos son gemelos en una conexión energética por simbiosis.

La pelvis debe estar inclinada suavemente hacia arriba para evitar fatigar la espalda, durante la danza nunca lo curvamos mucho como es moderno en bailes hoy en día. El vientre lo mantenemos relajado para que efectuemos una respiración profunda. Durante la danza es importante concentrarse en el punto energético o en los puntos energéticos que llevan el movimiento. La mayoría de los movimientos del vientre y de las caderas surgen del centro energético del ombligo. Nosotros permitimos que se desarrollen los movimientos del núcleo de este centro o centros hacia afuera. Un movimiento solo puede surgir si nos encontramos en un estado de paz interior. Solo en este momento podemos relacionarnos con nuestro ombligo y centro energético, primero en forma de imaginación y luego entrar al sentirlo concientemente. Si somos capaces de sentirlo podemos dejar fluir la energía a través de varios movimientos hacia a sus partes correspondientes del cuerpo. Todos los movimientos, si serán rápidos o lentos, suaves o duros, surgen de un impulso interior relajado. La buena postura nos apoya en lograr este prepósito.

La espalda derecha y recta transmite en su postura una posición noble y firme. Gracias a la posibilidad de corregir de manera permanente la postura podemos influir el ánimo del paciente o del danzante por su vida cotidiana.

Si podemos abrir nuestro corazón a través de la postura, nuestro pecho va estar no solo libre para una respiración profunda. También irradia fuerza y representa una apertura y el enfrentamiento hacia las situaciones de la vida. Este tipo de respiración nos relaja, es profunda y nos refuerza para mantenernos con suficiente aliento para pasos de danza rápidos o de movimientos duros. Gracias a esta postura es posible abrir nuestro corazón a nosotros mismos y a otros.

Los hombros, brazos y manos deben mantenerse relajados. Muchas veces estamos cargados de preocupaciones en los hombros, aprendemos a soltarlos en la danza. La parte física de bajo del ombligo debe estar enraizado muy fuerte para la conexión con la parte de arriba, así la capacidad de volar será muy ligera. Brazos y manos son como alas que nos elevan hacia otras dimensiones. Los brazos son utilizados como una herramienta importante de expresión durante la danza. Ellos se mueven siempre armónicos y relajados, tal vez con otro o propio ritmo del resto del cuerpo. Así aprendemos la coordinación de los dos hemisferios del cerebro hacia la concentración a distintas partes del cuerpo. Movemos el brazo lento y suave, nos aliviamos del estrés y de nuestra densidad personal. Así podemos cambiar por pequeños movimientos las emociones y las estimulaciones. Los movimientos suaves de brazos y manos representan sensualidad en aspecto de percepción. En esta forma de percepción nuestras manos son como ojos que tocan el aire y registran vibraciones.

La cabeza bien centrada descansando sobre el cuello, la mímica facial relajada y con vista recto hacia el infinito. La cabeza expresa en su postura respeto. Tener la cabeza con la vista al suelo por mucho tiempo denota baja en nuestra autoestima. En la danza terapia aprendemos a contemplar y mirar a los ojos de otra persona. Mostrando respeto por nosotros mismos y al otro. La forma de mirar tiene diferencias entre las culturas. En algunas países árabes, India y otros del oriente, es un insulto si un hombre y una mujer se miran a los ojos. En Europa una mirada frente a frente significa honestidad, en cambio una mirada desviada es mala educación y falta de respeto. Una bailarina debe saber comportarse con delicadeza en el lugar adecuado.

Los movimientos de la danza del vientre

Existen movimientos suaves, ondulados, fluidos, duros, pausados, acentuados, rápidos y lentos. Típico para la danza oriental es el aislamiento de partes físicos particulares para luego juntarlos de nuevo en uno. El aprendizaje del aislamiento pide mucha paciencia. A través del trabajo con nuestro cuerpo entramos a un proceso interno, tanto interior como exterior. Nuestra situación interior podemos influir con la postura y del movimiento de nuestro cuerpo.

1. El circulo

Por principio nos concentramos en nuestro ombligo. Nosotros nos conectamos a través del ombligo con el centro energético que se encuentra atrás de el. Desde este punto nos permitimos que surja el movimiento del círculo. Nos circulamos alrededor de nuestro propio centro. Desde aquí fluye la energía en círculos pequeños y círculos grandes. Sin principio y sin fin nos relaja el oscilar del vientre, existe danza de giros con los cuales nos movemos en nuestro propio eje y a la vez dejamos que circule nuestro vientre. Si estamos enraizados profundamente podemos oscilar como medio o en meditación en el propio eje sin perdernos. Las danzas de giros normalmente se bailan en grupo circular y se aplica como rituales de curación. A parte podemos oscilar con la parte del tronco hacia arriba y con la cabeza. Si juntamos el círculo de la cadera y del tronco nos resulta la forma de un espiral. Dos círculos que se juntan crean un ocho o infinito.

2.Ocho o el infinito

El símbolo del ocho y del infinito podemos bailarlo con varias partes del cuerpo, preferiblemente con la cadera. Hay cuatro ochos principales.
El ocho hacia arriba apoya la conexión con el de arriba, con la creatividad y la espiritualidad.
El ocho hacia abajo apoya nuestro enraizamiento y fortalece la energía femenina.
El ocho  hacia atrás nos apoya en nuestro sentimiento de estar feliz y contento.
El ocho hacia delante nos da la sensación de protección.
Existen una variedad y diferentes formas a bailar el ocho. De experiencia por la danza terapia es el más eficaz de bailar el ocho desde su propio centro con las caderas para lograr el regreso a su propio centro. Los mismos movimientos se pueden aplicar con el pecho mientras que el chacra del corazón lleva el movimiento. Estos movimientos ayudan a equilibrar el chacra del corazón. Solo sirven si los danzantes están realmente conectados con la tierra. Por esta razón se inicia en la danza terapia con el chacra de raíz. También con los brazos podemos describir el movimiento de un ocho. Con el movimiento de los brazos equilibramos el arriba y el abajo, el enraizamiento y el volar, mientras nos mantenemos concentrados y relajados en nuestro centro. Bailarinas avanzadas oscilan los ochos con las caderas y al mismo instante con los brazos desde arriba hacia abajo.

El ocho de cuerpo entero se llama camello o la ola. La energía de la ola se va hacia abajo y significa soltura y confianza. Mientras lo importante es el enraizamiento con los pies, la concentración en su propio núcleo,  y el soltar del tronco como el de la cabeza. El movimiento opuesto se llama camello. El símbolo del camello significa a través de la conexión terrestre y de la concentración a conectarse con el círculo cósmico. Si combinamos el camello y la ola simboliza entregarse a si mismo con confianza y paz al río de la vida. Esta unión de los dos movimientos en conciencia nos permite trabajar con la energía de la serpiente sagrada (Kundalini).

3. Shimmy y vibración

Hay dos diferentes movimientos alterados de la cadera que se llaman shimmy y vibración. Para ambos es necesario una buena conexión con la tierra y estar bien centrado. Shimmy resulta de un movimiento lateral de la cadera y se anota como una vibración muy fuerte de ella. Mientras se produce la vibración con las rodillas se registra como una vibración finita de las caderas. Gracias a shimmy y vibración demuestra la bailarina su fuerza y su paz interna. Este tipo de movimiento alterado se puede bailar también con los hombros y se aplica en la terapia de soltar y liberarse de preocupaciones y problemas. A través de movimientos duros y rápidos la bailarina expresa su fuerza tanto en el compromiso consigo misma y de soltarse.

Representativo aquí fueron solo unos ejemplos de movimientos, su técnica y su simbología. 

La música oriental y los elementos

La música oriental lleva los movimientos de la bailarina, nosotros aprendemos a integrarnos con la música y sentirlo dentro de nuestro cuerpo para dejar transmitir los movimientos desde dentro hacia afuera. En su origen no existían coreografías, solo improvisaciones. Por eso es significativo la presencia en el aquí y en el ahora, percibir la música en una tranquilidad para interpretarla.

El tambor en su apariencia redondo es como el espejo del vientre y es el símbolo de la madre tierra. Tanto que representa el vientre de la bailarina. El sonido del tambor nos da ritmo y nos permite vibrar nuestro cuerpo. Nosotros percibimos el tambor principalmente por el vientre, las piernas y los pies. Los árabes dicen; “Cada ser humano vibra en su ritmo, si salimos de nuestro propio ritmo por mucho tiempo nos enfermamos” En la terapia de la danza aprendemos a reconocer nuestro propio ritmo y vibrar a través de los tambores. En cuanto estaremos fuera de nuestro propio ritmo los rituales con la ayuda del sonido de los tambores permite reconectarse de nuevo. Existen varios rituales con distintos instrumentos musicales para los diferentes síntomas. Hay otros instrumentos como la flauta, el violín, la oud, el clarinete, la trompeta y aun más depende del país y de su cultura.

La flauta como instrumento de viento representa el elemento del aire y se danza con la parte del cuerpo desde el abdomen hacia arriba y en particular con hombros, brazos y manos. Se expresa con estos movimientos el añoro, apoyado a veces por el uso del velo fortalecido en sus movimientos extendidos en la referencia al elemento aire. El velo también simboliza la ilusión con la misma intención. Atrás y adelante del velo encontramos dos mundos diferentes, separándolos por el velo en una forma de conciencia. El elemento aire tiene volatilidad y nos permite entrar al juego entre estos mundos, tanto de esconder una parte hasta despejarlo por quitar el velo. Trabajar con este tipo de conciencia es parte de la danza mística.   

Los instrumentos de cuerdas simbolizan las emociones, en referencia al elemento agua cual lo expresa en la danza desde adentro hacia afuera, dejándolo fluir. En particular son movimientos ondulados de las caderas, como el ocho y el círculo. En la danza mística es de alta importancia mantener la expresión del juego en la mímica facial, especialmente hablar con los ojos así como los ademanes con  las manos.

El elemento fuego siempre esta indicado por la aceleración del ritmo. En general se logra eso por el tambor aun en la India como los gitanos de Rumania usan instrumentos de metal como la trompeta. En este caso se configura una transformación por el instrumento del tambor cual representa el elemento tierra y se convierte por la aceleración rítmica hacia el elemento fuego. La bailarina en sus movimientos sigue conectada con la tierra mientras va adaptándose al ritmo de la velocidad del fuego.

En la terapia de la danza del vientre y en la danza mística existen tres fuegos que los trabajamos por sus referentes centros energéticos. El primero es el fuego del chakra sexual, el segundo es el fuego del corazón y el tercero es el fuego espiritual en el séptimo chakra. Durante este tipos de danza uno se conecta con estos tres fuegos a la vez.

Formas de danza

La danza del vientre se ha convertido en una forma de danza artística. Por muchos países del mundo se desarrolla como una danza de moda. Aun por cada país y su influencia cultural forma otro estilo ejercitando y ensayando esta danza.

En los EE.UU. inventaron una nueva forma de danza del vientre que se llama “danza tribal”. Este estilo nos demuestra la búsqueda hacia las raíces y el origen de la danza. Tanto el vestuario como los movimientos de la danza se apoyan en una imaginación de la ruta migratoria de los gitanos que salieron de la India. Había dos rutas de trayecto, una hacia los países eslavos y el otro por los países árabes, vía España hacia EE.UU. cual encuentra su aplicación por grupos de mujeres hoy en día en esta nueva forma. Ellas lo llevan con la intención de reconectarse con la energía de la tierra y usan de forma excepcional el sonido de tambores. 

Desde España conocido nos brinda la danza árabe andaluza cual es una mezcla de flamenco y danza del vientre. También se mezclaron con varias otros estilos como el hip-hop-árabe o el rock-árabe. A la vez se mantiene los estilos clásicos como el mencionado el “raks sharki” y el “beledy” a parte de las nuevas fusiones modernas.

Mientras que en los países árabes están concientes de su cultura antigua, las bailarinas extranjeras recuperan este significado original de la danza, por ejemplo la danza de crótalos y la danza de las velas. En la danza de crótalos la bailarina se acompaña por el sonido de los platillos de metal en el ritmo. En los tiempos remotos ejercieron siempre esta danza principalmente para armonizar la energía a través del sonido. En continuación representaron la danza de la luz, en cual la bailarina balanceaba durante la danza varias velas encendidas sobre su cabeza para llamar y atraer la luz al lugar. Todavía lo practican en las bodas árabes.

La danza de palo existe de tres diferentes formas. La primera es para divertirse, la bailarina ejerce la danza muy coqueta y alegre. Aquella forma es respaldada por el siguiente cuento. “En los días remotos los ancianos de la comunidad tuvieron siempre un palo de mando. Si la bailarina fue capaz de conquistar por su forma de danza la confianza del anciano se gano este palo un rato para jugar con el poder en alegría para devolverlo al final con todo respeto.” La segunda versión solo se practica entre hombres y representa una lucha entre sus fuerzas. Cada vez si fue invadido un pueblo por otro no podían ejercer su práctica de defensa y se mantenían físicamente ágil gracias a esta danza. La tercera forma es dedicado al aspecto espiritual en cual el palo indica la bipolaridad, la dualidad entre masculino y femenino, del arriba y del abajo, del adentro y del afuera, de la luz y de la sombra. En esta ocasión la bailarina tenía la función de un medio transmitiendo esta energía. En bodas turcas por ejemplo todavía entregan a los novios este palo cual les conecta entre sus ombligos. La pareja debe bailar con el palo conectado sin dejarlo caer para armonizar su bipolaridad y para generar la fertilidad por su nueva unión.

Hombres aplican la danza del vientre en una forma masculina. Hace tiempo (cerca de 1500 d. C.) fue prohibida en los países árabes y en Turquía la danza en público para mujeres lo remplazaron por hombres jóvenes en vestuario femenino. El público lo sabía pero se imaginaba una mujer en la actuación. Esta forma de danza se conservó hasta hoy en día que lo practican en forma de diversión.

Cada vez mayor cantidad de hombres se dedican a la danza del vientre en los tiempos actuales porque reconocen el beneficio del movimiento a su bienestar de ánimo físico, alma y espíritu. A través de eso se genera una nueva forma de danza del vientre porque mujeres y hombres bailan juntos en un círculo de bipolaridad.    

Currículum de Sheila Charih

Sheila Charih nació en Alemania  y fue criada desde su niñez con danza, música, teatro y yoga. Ella fue iniciada en la danza del vientre y la terapia tradicional tal como lo aplican los pueblos en el desierto entre Argelia y Malí. En Alemania e Inglaterra profundizó sus conocimientos de la danza por instructores internacionales de Jordania, Egipto, Argelia, Turquía, India, Persia, Senegal, EE.UU. y Europa. En la búsqueda de sus raíces familiares fue a vivir y a estudiar la danza terapia y las danzas sagradas a la India. De regreso a Alemania como profesora y bailarina profesional imparte cursos de danza del vientre y de danza terapia. Con su propia banda tenía actuaciones con música en vivo. El grupo de danzantes formado por ella ejercieron cuentos míticos por los teatros. En continuación viajaba a Turquía por donde vivía y trabajaba con una banda de gitanos turcos como bailarina profesional, profesora de danza del vientre y de danza terapeuta. De allá seguió su trayecto hacia las Islas Canarias donde todavía radica impartiendo su profesión.

Su estilo de danza está influenciado por los estudios en Argelia, Malí, Turquía, India… y de su cooperación internacional con músicos, especialmente de cultura gitana. Como terapeuta esta especializada en la simbología, la mitología y rituales de danza del vientre despertando la diosa femenina que vive en la mujer.

 

     

Detalles de Curso Intensivo 27.06.2009:http://www.haciendacristoforo.com